Y con la luna que nunca cobijo nada, entre una casa y otra poco a poco te fuiste desvaneciendo entre pocas visitas y escasas llamadas, te volviste un fantasma en mi vida infantil, yo era tan pequeña cuando deje de verte y escuchar tu voz tan chillona, tu voz de mujer, me dejaste con mi papá, y tú te fuiste quien sabe a donde y quien sabe por que.
Y así pasaron los años, las lunas, los tiempos, y tú nunca diste destellos de querer buscarme, pero yo tampoco te extrañaba ¿Cómo? Sí nunca te había tenido completamente y para mi, y siguieron pasando los años, y dejé de ser niña, me hice mujer y entonces tú te volviste más fantasma, más recuerdo, más extraña y el tiempo que nunca se detiene, me hizo esposa y en un pequeño receso que hizo tu consciencia, me buscaste, y todas las palabras crueles y amargas que tenía para ti, se diluyeron ese día del 2005 cuando tú tocaste a mi puerta y yo no fui capaz de decirte ni preguntarte nada, sólo te dejé pasar, y comenzamos a hablar de las cosas cotidianas, pero tus ojos brillaban extrañamente, pero como siempre el tiempo, me hizo madre, y toqué mi pequeño vientre aún sin dar asomos de vida, aún sin ser perceptibles los movimientos de esa vida, y susurré ''Yo no te dejaré''.
También entonces te fuiste, y no te vi en mucho tiempo, pero no me importo pues comprendí que eres así, seguí con mi vida, y cuando nuestra hija se hizo mayor, la casa en la que me encontraste se fue haciendo pequeña y entonces buscamos otra para que la niña tuviera donde correr pues empezaba a caminar, te volvía ver en diciembre del año pasado, ya hace casi un año cuando otra vez tocaste a mi puerta y yo pensando que sería cualquier persona, me di cuenta que eras tú, supongo que otra vez tu consciencia hizo otro receso y te acordaste mi. Como siempre pusiste mil pretextos justificando tu ausencia, pero eso ya no me importaba, sigues viniendo de vez en vez, generalmente siempre mandas cosas con tu vecina, pero ya no te pregunto si te volverás a ir, ya no me importa, ya crecí y que más da si te desapareces otra vez hoy o mañana y nunca más te vuelvo a ver.
Aunque no lo creas no te guardó rencor, nunca te tuve, y ya es demasiado tarde para revivir viejas heridas ¿No crees?.